
Para de una vez, te lo suplico.
Deja de darme una de cal y otra de arena. Deja tus “te quiero”, tus dulces miradas, tus besos desbocados, tus excitantes caricias, tus sonrisas infantiles…Deja tus crueles sentencias, tus dolorosas declaraciones, tus quiero y no puedo, tus erroneas afirmaciones, tus psicoanalisis que tanto odio…
¿Y como volver ahora a la rutina? No podemos detener el tiempo, aislarnos del mundo mientras unimos nuestros cuerpos cantando canciones de amor, mientras de nuestras bocas no dejaban de salir suspiros y dulces afirmaciones…Y luego pretender que nos acoja como si nada. Ahora se esta vengando, por aislarle de nuestro rincón y no dejarle entrever lo que pasaba en esa habitación.
Quizás debería hacer lo que tu haces, arrancar los sentimientos, asesinarlos y mirar para otro lado (¿en serio vas a hacerme eso?)…Convertirme en una cobarde, incapaz de luchar, incapaz de comprometerme, incapaz de soportar un fracaso, achacar mi falta de valor a mi amor por la libertad…
Pero te estoy acusando demasiado…La culpa es de los dos, los dos sobrepasamos esa delgada línea que separa el sexo del sentimiento… A pesar de que te empeñes en asegurar que llaman amor al simple sexo, pero no, el sexo no es solo sexo, lo siento pequeño, ahí te equivocas…
Y a pesar de todo… ¿Sabes que es lo peor? Que yo estoy aquí, a las tres menos cuarto de la mañana escribiendo, desahogándome…
Deja de darme una de cal y otra de arena. Deja tus “te quiero”, tus dulces miradas, tus besos desbocados, tus excitantes caricias, tus sonrisas infantiles…Deja tus crueles sentencias, tus dolorosas declaraciones, tus quiero y no puedo, tus erroneas afirmaciones, tus psicoanalisis que tanto odio…
¿Y como volver ahora a la rutina? No podemos detener el tiempo, aislarnos del mundo mientras unimos nuestros cuerpos cantando canciones de amor, mientras de nuestras bocas no dejaban de salir suspiros y dulces afirmaciones…Y luego pretender que nos acoja como si nada. Ahora se esta vengando, por aislarle de nuestro rincón y no dejarle entrever lo que pasaba en esa habitación.
Quizás debería hacer lo que tu haces, arrancar los sentimientos, asesinarlos y mirar para otro lado (¿en serio vas a hacerme eso?)…Convertirme en una cobarde, incapaz de luchar, incapaz de comprometerme, incapaz de soportar un fracaso, achacar mi falta de valor a mi amor por la libertad…
Pero te estoy acusando demasiado…La culpa es de los dos, los dos sobrepasamos esa delgada línea que separa el sexo del sentimiento… A pesar de que te empeñes en asegurar que llaman amor al simple sexo, pero no, el sexo no es solo sexo, lo siento pequeño, ahí te equivocas…
Y a pesar de todo… ¿Sabes que es lo peor? Que yo estoy aquí, a las tres menos cuarto de la mañana escribiendo, desahogándome…
Y esperando tu llamada…
Mientras tu duermes plácidamente…
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